![]() |
LUCHA POR LA VIDA: JORGE DICE NO A LOS GUARDARRAILES ASESINOS!
Autor: Jorge - Nick: Gerjo
|
PROLOGO Esta es la historia de Jorge un motero de Madrid que tuvo un accidente en el puerto de despeñaperros cuando se dirigían de regreso de un viaje por Málaga. Es un relato muy emotivo contado en primera persona por Jorge, un relato que no ha de quedar en el olvido de todas las personas que amamos el mundo de las dos ruedas y que vemos con tristeza e impotencia como año tras años nuestros compañeros y amigos de afición dejan la vida en estas cuchillas mortales ó sufren graves consecuencias. Detrás de este accidente sin embargo hay otra realidad y es mostrar a todos las personas sean del mundo de las motos o no un gran reto de superación de una lucha intensa por volver a ser la misma persona que era antes, por volver a reír, por volver a disfrutar de todas las cosas cotidianas junto a su familia y amigos, aquí queda escrito el fiel reflejo de ese gran espíritu de superación que te transmite Jorge en el momento que hablas con el y te cuenta su historia. Jorge ha llegado a recuperarse en gran parte de parte de sus lesiones, al día de hoy todavía sigue trabajando duro en el gimnasio para poder llegar a estar recuperado al 100%, desde aquí te mandamos un fuerte abrazo y esperamos verte muy pronto rodando de nuevo con tu canaria. |
|
|
|
El guardarraíl no acabó con Gerjo Lo que hubiera sido un simple arrastrón en moto, por culpa del guardarraíl se convirtió en lesiones muy graves que llevaron a Jorge a la UVI. Sé que es un texto muy largo, que muchos nada más verlo pasarán de leerlo, pero también me gustaría pensar, que alguien lo leerá, y que este texto ayudará a gente que se encuentra en una circunstancia parecida.
|
|
¿HASTA CUÁNDO ESTAREMOS CON LOS GUARDARRAILES? Hace un año, se acercaba el momento de cumplir un sueño, el sueño que tiene todo motero, coger su montura, y viajar con ella. Por causas de la vida, no pude realizarlo con mi moto, por lo que la idea de hacer el viaje se me vino abajo. Pero estaba tan ilusionado por hacer ese viaje a Málaga, encontrarme con amigos allí, y estar unos días con ellos, que me enfundé el mono, hice la mochila, y marché hacia allá de paquete. Bajé a la calle, y allí estaban Primatt y McMirror , con las motos hasta arriba de maletas, listos para partir, en lo que me subí a la moto de Primatt, casi haciendo malabares jeje, porque llevábamos mucho equipaje. Fuimos por carretera hasta una gasolinera, en la cual estaban nuestros amigos Asturianos, esperando porque llegábamos tarde. Abrazos, saludos, besos ..y me subo a la moto de Furgón, con el cual bajé. Resumiré esta parte, diciendo que me lo pasé genial, tanto en el viaje como allí en Málaga. Fue inolvidable. Para emprender el camino de vuelta hacia Madrid, quedamos Iñaki y yo, desayunamos, y cogimos carretera. Nada más subirme al asiento de atrás de la moto, recé para dentro de mi casco en voz alta un Padre nuestro, que siempre lo hacía para pedir a alguien, que me protegiera y no me pasara nada malo. El viaje era algo duro, ya que ir de paquete en una R6 es muy incómodo. El último recuerdo que tengo, fue que nos paramos en una gasolinera un rato antes de entrar en Despeñaperros, nos hicimos una foto, y como anécdota, hicimos bromas de dos Todo-terrenos que venían a repostar, en los cuales había muchas chicas. Después de eso, extrañamente me fui dando cuenta muy poco a poco, que estaba tumbado, en una habitación, pero mi conciencia no me permite dar detalles, ya que sólo tengo recuerdos muy vagos y desordenados. Mis primeros recuerdos, me llevan a la U.V.I. del hospital, allí, siempre estaba mi madre a mi lado, y recuerdo que ni un solo momento me sentí solo. Había momentos que por los medicamentos fuertes que me ponían, y debido a que tenía una lesión cerebral, no distinguía muy bien si estaba soñando, era realidad, o simplemente estaba delirando, pero yo veía allí cada día a familiares, a diario amigos, y también los que demostraron ser inmejorables amigos, los moteros.com. Recuerdo con total claridad, que no me podía ni mover de la cama, aunque yo no cesaba de intentar moverme. Tengo en la mente grabado muchos recuerdos, que gracias a que fueron para mí muy impactantes los tengo ahí guardados, y con la seguridad de que en la vida los olvidaré, en esos recuerdos hay buenos y malos, y los malos procuro olvidarlos, o por lo menos no tenerlos mucho tiempo en mi pensamiento. Es el caso, por ejemplo, de ver entrar a la habitación a diario a un gran número de moteros.com, y de ver en la puerta a los asturianos, valencianos, malagueños, y algún Bilbaino. Pero no sé por qué, me viene a la memoria característicamente el día que se juntaron de Asturias, Málaga y Valencia. Yo, nunca fui consciente que ellos estaban allí, los veía, hablaba con ellos, pero no confiaba en que fuera cierto, lo veía como parte de un sueño, no me terminaba de creer que estuvieran allí. Es muy difícil de explicar, ya que los medicamentos y mi estado me alejaban de la realidad. Se sucedían los días, eran todos muy duros, incluso había momentos que el dolor me hacía preferir la muerte. Pero siempre tenía ese apoyo que se necesita en esos momentos, me sentía afortunado, y me hacía mirar hacia el frente, con valentía, apretaba los dientes, y pensaba con todas mis fuerzas que saldría de esa, que me recuperaría, y que pondría todo mi empeño y más en ello. Aún estaba ingresado, y empecé a bajar a rehabilitación, todos los días me parecían iguales, me sentía como lejos de la realidad, aunque era muy consciente de lo que me pasaba. Recuerdo que desde el primer momento de bajar a rehabilitación, me guardaba el miedo, el dolor, y sólo mostraba las ganas de recuperarme, de poder andar, de subir los brazos, de coger una pelota. Cada día, veía una mejoría, por pequeña que fuera, y lo cual me llenaba de felicidad, de optimismo, y sobre todo de ganas de salir adelante. Llegó el día tan esperado, me firman el alta, me parecía que llevaba años sin estar en mi casa, en mi cama, y la primera imagen al ver mi habitación, mi raqueta, mi ropa, mi ordenador, mi mesa, mis libros, mi mini-cadena, mis paredes llenas de recortes de motos ..en esos momentos, sentí la felicidad más absoluta, las ganas de vivir más fuertes, y aunque no me podía mover de la cama, hice el esfuerzo de escribir un mensaje en el foro, sobre todo para agradecer a la gente TODO. Pasaban los días, y
yo no me podía valer por mí mismo para nada, me tiraba todo
el día tumbado en la cama, lleno de dolores, que me confirmaban
que tenía la suerte de estar vivo. Estuve 3 días ingresado, y otra vez para casa. Muy lentamente pasaban los días, a diario tenía visitas; vecinos, amigos ..era fantástico. También a diario, mi padre me llevaba a rehabilitación, me tiraba 10 minutos para salir y entrar en el coche jeje, y poco a poco iba mejorando, ponía toda mi fuerza siempre, lo que ayudó mi rápida recuperación. Recuerdo mis primeros pasos agarrándome en la paralela, al principio me veía en el espejo, y era una pesadilla, no comprendía como yo, podía estar así. Pero como siempre me pasaba, los bajones me duraban segundos, porque había un pensamiento más fuerte, que ignoraba el dolor, y que lo único que proponía era dar un paso más, y otro, y otro ..me decía la fisio que si estaba cansado, que me sentara, y me subían a la habitación, pero yo no sabía qué era el dolor ni el cansancio, estaba andando, o estaba moviendo los dedos de la mano, el brazo ., y me llenaba de energía, que me hacían imposible dejar el ejercicio hasta que notase alguna mejoría, que eran mínimas, y pueden parecer insignificantes, pero para mí eran un mundo de alegría y optimismo. Este año que ha pasado, ha sido todo muy igual, todos los días muy parecidos, han sido sobre todo ir a diario a rehabilitación, a hospitales, hacerme pruebas, buenas noticias y no tan buenas. Los que han estado cerca de mí, nunca podrán decir que me han visto triste, deprimido .que me haya quejado por algo. Es inevitable, que en algunas ocasiones tuviera como ataques de rabia, me preguntaba con impotencia por qué me había pasado eso, por qué estaba sufriendo, por qué sufría mi familia, por qué no podía levantarme de la silla como los demás, por qué no me podía ir al gimnasio como antes, por qué no podía irme a dar una vuelta en moto, por qué no podía irme a correr, jugar al tenis, ¿por qué?, ¿por qué?, pero como siempre, salía el Jorge optimista, el Jorge que animaba, y me decía, que con empeño, esfuerzo, lo conseguiría. Al estar al límite de morir, la filosofía de la vida te cambia por completo, cambias los valores, das más importancia a las cosas importantes, aprecias más la vida, te das cuenta de que vivir es lo más bonito, el sentirte querido es maravilloso, el tener amigos, el tener esa segunda oportunidad, y pensar que cada minuto hay que aprovecharlo. Pero lo que más he aprendido con todo esto, es que si ofreces desinteresadamente, recibes. Lo cual me ha hecho mejor como persona, quiero más a mis amigos, decirles, hacerles ver que estoy ahí para lo que quieran. |
|
|
Me gustaría también hacer mención de todas las lesiones que he tenido, más que nada porque escribiéndolas me doy el placer de saber que las he ido superando, y tener en cuenta las que tengo todavía ahí, para superarlas cuanto antes. Fractura de coxis |
|
|
| Preparados listos a tumbar | Guia Suspensiones moto | Seguros Mutua Motera | Concentraciones de motos | |
||||
|
| Fotos de motos | Guardarrailes NO! | Técnica de Motores V-Twin | |
||||